Lo eterno y yo. Acepta lo abstracto.

 

Episodio 9. Lo eterno y yo. Acepta lo Abstracto.

 

Aceptar lo abstracto es aceptar tu poder.

Quizá no comprendas esta frase, pero no importa, eso no hace que no sea la Verdad.

 

Aceptar lo abstracto es aceptar tu poder porque tú eres lo abstracto, con el poder de lo abstracto te has vivido como lo concreto, con el poder de lo abstracto te diste una forma, con el poder de lo abstracto te has vivido sin poder … por propia elección poderosa. 

Nunca has perdido tu poder de sentir, pensar, vivir y experimentar, nunca has perdido el poder de sentirlo todo, desde lo más sublime a lo más odioso, desde lo más hermoso a lo más horroroso, nunca has perdido tu poder de sentir incluso una realidad dual, donde es tan real el amor como el miedo, donde es posible la lucha, la carencia, la enfermedad y la muerte, Tú como Ser eterno y poderoso has podido vivir incluso el sentir contraído del miedo… y solo con tu aceptación de ese poder podrás tomar una nueva elección para vivir otra experiencia.

 

Es ahora cuando miramos cara a cara lo eterno y nuestra relación con ello.

Lo eterno y yo. 

Volvemos a Quien Soy y dejamos que caiga una vez más mi concepto del yo separado, ese yo limitado en el tiempo y en la forma, ese yo de una historia y una memoria, lo dejo caer un poco más, cada vez que hago eso, recuerdo mi relación con lo eterno, pues es Eso lo que me libera de la cárcel que yo mismo he creado para vivir esta experiencia de amor y miedo.

 

Esa no es una cárcel impuesta por nadie fuera de mí, es mi propia cárcel y veo caer los barrotes y abrirse las puertas de la verdad cuando me doy cuenta… que soy yo quien las está sosteniendo en el tiempo y el espacio, solo mi presente eterno me libera y solo mi voluntad de la Verdad me abre los ojos.

 

Por eso me Uno a lo abstracto y reclamo mi poder en la relación con Ello.

 

Soy Eterno.

 

Dejamos la pregunta ¿Quién? Y escuchamos la respuesta: Soy lo Eterno.

 

Soy lo Eterno en Unidad y Relación, 

Soy lo Eterno en mi caminar diario.

Soy lo Eterno cuando hablo con mis relaciones personales.

Soy lo Eterno cuando escucho el canto del pájaro.

 

Y en lo Eterno y desde Ello simplemente Soy.

 

Aceptar lo eterno es aceptar Quien Eres.

En cada aceptación de un instante eterno, traigo esa experiencia sentida a mi realidad vivida. Deja pues que la idea de eternidad entre en tu mente y simplemente llévala contigo, como llevas algo natural de ti, llévala dentro de tu corazón y deja que crezca.

 

Cada mañana recuerda:

 

Soy lo eterno.

Y en lo eterno y desde Ello simplemente… Soy.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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